sábado, 9 de noviembre de 2019

Primeros días

Hoy, sábado, es el quinto día que llevo Invisalign.

El martes me dieron los dos primeros alineadores, que tendré que llevar 15 días cada uno. Después de eso, "visita larga" para que me pongan los ataches (creo que llevaré millones de ataches, pero por ahora no quiero ni pensarlo) y desde entonces cambiaré de alineador cada 7 días.

El primer día después de ponérmelo lo primero que pensé es que aquello era muy incómodo, como llevar un zapato en la boca. Sentía que hablaba mal y hasta que se me notaba en la cara.



Sí es cierto que visualmente apenas se ve, solo a corta distancia y si la gente se fija mucho. Nada que ver con unos brackets.

Pero como en mi caso yo sentía que mi cara estaba rara, que no sabía cómo poner los labios y encima
hablaba regular, pues... pues eso, que yo lo notaba, y MUCHO.

Todo el que conoce el sistema ya sabe que las recomendaciones son llevar los alineadores 22 horas al día, es decir, todas las del día exceptuando los ratitos de comer.
La verdad es que en ese momento se me hizo un mundo pensar que tenía que llevar eso todo el día, y durante al menos dos años.

Es algo raro de explicar, pero el problema no es exactamente la presión que sientes (que la sientes), o el posible dolor (que yo como tal aún no he tenido). Es esa "rabia" de tener algo molesto en la boca que no te puedes quitar, y que notas toooodo el rato. Es una sensación mala, que afecta incluso al estado de ánimo.

El primer día traté de tomármelo con la mayor calma que pude y relativizar: cada día irá a mejor, se notará menos, es cuestión de acostumbrarse...

Recordaba cuando me puse reloj después de años sin llevarlo, y cómo lo notaba todo el tiempo en la muñeca, como una molestia constante. Y ahora no solo no lo noto, sino que ¡me siento rara si no lo llevo!

Sin embargo ya no solo es la presión, sino que el roce de los bordes de los alineadores me han producido pequeñas rozaduras en algunas partes de la boca, por lo que el segundo día me hice con un gel para las llagas y cera para ortodoncias, que he puesto en alguno de los bordes pero que es un poco rollo (ya que la cera no está diseñada para eso, y cada vez que te quitas el alineador se cae y hay que volver a recolocarla)

En fin. Tratando de calmar esa sensación nerviosa, estos primeros días a la hora de dormir he estado tirando de valerianas, e incluso de algún ibuprofeno porque me ha llegado a doler la cabeza de la tensión.
Otra emoción destacable de estos días es el agotamiento. Llego a la noche cansada, con ganas ya de desconectarme para que al menos pasen las horas sin enterarme.

En positivo, pensaba que iba a ser imposible dormir con eso, y no sé si es la mezcla de valerianas y agotamiento o que realmente no es pa' tanto, pero no he tenido problemas para dormir. Punto positivo.
Igualmente, cada mañana me he levantado sin dolor y con la boca cada vez más acostumbrada al tema, así que otro punto positivo.
Además, aunque no hablo como si no los llevara, voy hablando cada vez un poco mejor. Solo se me resisten las "s" y las "ch"... y seguiré practicando.

En negativo... aunque parece que me voy acostumbrando, hoy es, como digo, el quinto día y sigo notando los alineadores TODO EL F*CKING TIEMPO.

He estado leyendo varios blogs con experiencias invisalign y todo el mundo parece quitarle importancia a los primeros días, no sé si porque empezaron a escribir más tarde y no lo recuerdan, o tienen la boca menos sensible, o los nervios más templados... pero yo sigo un poco desesperada con el tema.


Me anima un poco:
a) Pensar que cada día voy un poco mejor, un poquiiiito mejor respecto a las sensaciones.
b) Saber que cada día me lo puedo quitar varias veces para comer, así que por mucho que me esté dando por cul* en un momento dado, sé que voy a poder descansar en algún momento.
c) Confiar en el "efecto reloj en la muñeca"

Y como ya me he alargado mucho, seguiré explicando la evolución y ampliando en próximos posts...

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