Empiezo el sexto día y no noto ninguna mejoría en cuanto a lo de acostumbrarme al cacharro.
Curiosamente nada más levantarme siento la boca más "adaptada", pero también puede ser porque me levanto y los sentidos están más atontados.
Al poder quitármelo para desayunar me siento mucho mejor, y cuando me lo vuelvo a poner... bueno. Me lo pongo por disciplina, pero al cabo de un rato me resulta bastante molesto.
Hoy me he puesto la cera en el borde que más me molesta, y el gel para las rozaduras, a ver si lo voy llevando mejor. Pero no estoy muy animada y me duele un poco la cabeza.
Hay gente que se queja de que al comer les molesta o les duele, pero yo estoy tan contenta de poder quitármelo para comer que la verdad, esas molestias me importan mucho menos.
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